viernes, 22 de enero de 2016

A DESTIEMPO'

A destiempo cerré los ojos,
para no verte más,
para dejar de sentir tu olor en mi cabello.
Para que tus manos no recorrieran mi piel, 
prándose en cada recoveco, sintiendo mi dolor.
Que cada trozo de mí deje de echarte de menos,
porque si no sentiré morir.

A destiempo.

Tú que creías ser el amor de mi vida,
yo que deje que pensaras que así lo creía...
Y me lo creí.
Y aún lo creo.

Derrepente habíamos dejado de ser dos almas que vagábamos por un mundo alejado de nuestras utopías,  para recorrer nuestros cuerpos; las historias que todos tienen, pero que en nosotros resultaban tan especiales...; cada uno de nuestros rincones...

Pero dejamos de ser un mismo alma el día que nuestros costados más sombríos y lúgubres se alejaron de cada uno de los dos. Cuando dejamos que la rutina nos aplastara como matan los niños a las hormigas, sin conciencia de dolor. 

Avergonzados.

Ahora volvemos a ser dos almas, pero esta vez heridas de muerte. 

A pesar de saber que jamás volverás a a correrte mirando los ojos de una mujer, no volverás a hacer el amor; follarás con mil tías, intentando saciar tu sed; sabiendo que solo podías saciarla conmigo. Yo vagaré de cuerpo en cuerpo; sabiendo que no hay ninguno como el tuyo. Nadie como tú.

Pero ¡por Dios!,
¿no lo ves?
Llévame lejos de aquí,
donde nadie nos conozca.
Muramos para el resto y
vivamos por nosotros.
Sin dar explicaciones,
amándonos sin remordimientos,
con nuestras miradas cruzándose en el espejo de enfrente.
Sudando en la escalera, en las repisas de cada rincón...

Pero !Por Dios!


Llévame lejos de aquí.








No hay comentarios:

Publicar un comentario