Me acomodé. No te contaba que la mayoría de las noches lloraba porque no soportaba nuestra relación, ni la relación que tenía con mis amigos, ni con mi familia. Muchas veces ni siquiera me soportaba a mi misma.
No sabía como iniciar una conversación así, un cambio tan grande en mi vida. Mi familia, bueno, mi padre. Está asumido, es un gilipollas, cuando nos independicemos mi madre se separará, por que ella cree es "por nuestro bien", sin saber que el bien nos lo haría ahorrando años de convivencia con tal personaje.
Mis amigos era otro tema. Para mi lo eran todo. Acababa de dejar atrás una etapa de mi vida en la que las relaciones entre iguales significan 24/7 todo el mes. ¿Cómo iba a distanciarme de ellos? ¿Cómo iban ellos a entenderlo?
Ahora lo entienden, porque ellos mismos lo han hecho.
Había otro tema, no soportaba sus egoísmos. Sobretodo los de E. Sigo sin soportarlos. No son personas que me aporten algo, todo lo que podían aportarme ya lo hicieron en su momento. Pero no es tan fácil cambiar de amigos cuando llevas una relación tan cerrada y exclusiva...
Poco a poco ahora me he dado cuenta, y lo estoy arreglando. Estoy creciendo como persona, como amiga y como familiar.
También tenía un montón de complejos que se quedaron enterrados en un rincón de mi mente hasta que dejaste de llamarme Princesa. Ahora me doy cuenta de que no sirve de nada vivir acomplejado. Ahí están, pero me miro al espejo, me veo tal y como soy y digo ¡Olé tú!
Tampoco sabía gestionar mi ira, ni mi rabia, poco a poco y después de tantas explosiones lo estoy consiguiendo.
Me queda pendiente dejar de fumar y empezar a hacer ejercicio. En septiembre empiezo pilates. Imagino la risa que te acabará de entrar.
Otro punto que nunca te he contado esque tenía mil ganas de irme contigo a vivir a Francia, pero como te he dicho me acomodé. En Nochebuena busqué lugares a los que irme, mande correos que nunca tuvieron respuesta. Y me sentí culpable por haber dejado que proyectáramos una relación tan bonita e idílica y no esforzarnos en alcanzarla, ni hablar de que nos pasaba, ni de que no estábamos cómodos.
Ahora estoy leyendo, paseo, sigo con teatro... ¿Por qué dejamos de hacer lo que nos gustaba? Tú no leías, no corrías...
A veces deseo volver en el tiempo y voltear todo.
Sin dudas has sido un gran aprendizaje para mi. Me gustaría haberte correspondido.