domingo, 27 de marzo de 2016

Ven a visitarme.
Hagamos como si los últimos meses no hubieran sucedido.

Corramos por Nápoles, durmamos en Venecia o follemos en Begona.

Yo te veré y pensaré ahí va el hombre de mi vida.
Me quitaré las gafas y nos aplastaremos en un interminable abrazo, nos separaremos unas milésimas de segundo, suficientes para no poder resistir a besarnos.
Primero en la frente, luego en los labios.

Como si un día no hubieses dejado de sentirte realizado.

Huyamos.

Pero seamos realistas.
Nos abrazaríamos temblando de desesperanza.
Nos quitaríamos la ropa entre remordimientos.
Querríamos salir volando por la ventana del hotel para no volver.
Al despedirnos yo haría alguna broma, tu pondrías esa sonrisa arqueada para salir del paso.
Se nos inundarían los ojos a la vez que sucedería otro abrazo tembroroso.
Embarcarías.
Yo me giraría y lloraría durante todo el retorno.
Y una vez en mi destino la tristeza volvería tras una ligera tregua de un fin de semana.

Aún así, ven.

Necesito tus palabras, tu aura.
Añoro tu energía y tu mirada.
Quiero hacer el amor mientras me haces sentir valorada.
Echo de menos nuestra pasión y el olor de tu sudor.
Preciso de tus pensamientos, quejas y sabiduría.

Esto es un mensaje a la desesperada.



martes, 22 de marzo de 2016

Venez avec moi

Ven a visitarme.
Hagamos como si los últimos meses no hubieran sucedido.

Corramos por Nápoles, durmamos en Venecia o follemos en Begona.

Yo te veré y pensaré ahí va el hombre de mi vida.
Me quitaré las gafas y nos aplastaremos en un interminable abrazo, nos separaremos unas milésimas de segundo, suficientes para no poder resistir a besarnos.
Primero en la frente, luego en los labios.

Como si un día no hubieras dejado de sentirte realizado.

Huyamos.

Pero seamos realistas.
Nos abrazaríamos temblando de desesperanza.
Nos quitaríamos la ropa entre remordimientos.
Querríamos salir volando por la ventana del hotel para no volver.
Al despedirnos yo haría alguna broma, tu pondrías esa sonrisa arqueada para salir del paso.
Se nos inundarían los ojos a la vez que sucedería otro abrazo tembroroso.
Embarcarías.
Yo me giraría y lloraría durante todo el retorno.
Y una vez en mi destino la tristeza volvería tras una ligera tregua de un fin de semana.

Aún así, ven.

Necesito tus palabras, tu aura.
Añoro tu energía y tu mirada.
Quiero hacer el amor mientras me haces sentir valorada.
Echo de menos nuestra pasión y el olor de tu sudor.
Preciso de tus pensamientos, quejas y sabiduría.

Esto es un mensaje a la desesperada.



Tú ya no

El mundo se va al garete y tú no estás.
Vivir era sencillo cuando me abrazabas en nuestra cama y me decías: "buenas noches princesa, deskansa".
Ahora me acuesto en una de 90, con el abrazo de 100 dudas y 200 te echo de menos.

Sin ti me siento incapaz de encontrar ánimos para no volverme contra el mundo.
Gritar desesperada que paren de hacer estas atrocidades.
Matar.
Morir.
Cuando tus ojos me miraban apaciguaban mis inquietudes, desaparecían mis miedos.

Y ahora qué? -grita mi interior aterrorizado.
Ahora no sé -contesto yo.

Inmune a mis te necesito, porque tú ya no.

martes, 15 de marzo de 2016

Veloce

Hicimos que el tiempo pasará veloz,
como si de un día se tratase.
Las horas morían entre viajes, idas y venidas de aquí para allá.

Un solo concierto bastó para  enamorarnos, y como tiempo después, siempre queríamos más. Otro local, otra birra...

3 noches hicieron falta para conocernos. Después cada vez que hacíamos el amor, y te veía acurrucado en mi pecho, sintiéndote agotado, sabía que no necesitaba nada más.

Porque estabas tú.

Y el tiempo corría y se fugaba. Y nosotros incapaces de separarnos queríamos más de todo.
Más conversaciones.
Más polvos.
Más besos.
Más ternura.
Más pasión.

Sin respetar la magia de la espera.
Sin darnos cuenta que descuidábamos nuestro alrededor.
Sin saber que el amor se cocina a fuego lento.
Sin fijarnos en otras parejas que por correr se estrellaron, convencidos de que nuestra fórmula superaba a la del resto.

Y así fue como dos kamikazes  sintieron morir cuando la máquina de su amor prendió.


Al menos ella.